Desde el Gobierno señalaron que la decisión forma parte del proceso iniciado para reconstruir una capacidad estratégica del Estado considerada esencial para la defensa de la soberanía, la seguridad y los intereses argentinos.
La reforma también busca dotar al organismo de una identidad institucional que pueda trascender a las distintas administraciones. El objetivo planteado por la SIDE es conformar un cuerpo profesional con altos estándares de preparación y capacidad para comprender escenarios internacionales, anticipar amenazas y proteger los intereses estratégicos del país.
El comunicado oficial cuestionó además el funcionamiento que tuvo el sistema durante las últimas décadas y sostuvo que la Inteligencia argentina atravesó un proceso de deterioro marcado por la improvisación y la ausencia de una estrategia sostenida.

En ese sentido, la administración de Javier Milei pretende que la reorganización no quede limitada a modificaciones administrativas, sino que alcance también los mecanismos mediante los cuales se incorporan, capacitan y promocionan los agentes.
Con el nuevo estatuto, el Gobierno busca así consolidar una Inteligencia de Estado profesional y recuperar una herramienta estratégica para la seguridad y la defensa nacional, dentro del proceso de modernización institucional impulsado desde el inicio de la actual administración.





















