Un informe económico nacional ubicó a Tierra del Fuego en el último puesto entre 22 jurisdicciones evaluadas por el estado de sus finanzas. La provincia registró el peor déficit primario en relación con el tamaño de su economía, mientras otras administraciones lograron mantener sus cuentas equilibradas. El resultado pone bajo la lupa la gestión de Gustavo Melella y su capacidad para administrar los recursos públicos, en medio de las dificultades salariales, el deterioro de los servicios y las deudas que el Gobierno provincial mantiene con los municipios.