En un extenso documento salió a responder al Gobierno que reprochó a la empresa no invertir en mejorar el servicio, frente a la desmedida suba de la tarifa de gas.
El intendente de Ushuaia detalló ante los gremios la caída de ingresos por coparticipación, la pérdida de poder adquisitivo y una deuda de la Provincia que equivale a cuatro masas salariales. Pidió respaldo sindical para reclamar fondos y defendió la continuidad de servicios y pagos en un escenario económico adverso.
El intendente de Ushuaia denunció una deuda de casi $12 mil millones por coparticipación, alertó que la falta de recursos complica el funcionamiento municipal y planteó la necesidad de avanzar en una ley de goteo automático que garantice previsibilidad financiera.