Renglón 2 (Instrucción Avanzada y Sensores): Se enfoca en 4 drones de categoría superior orientados a misiones de observación. Cuentan con una velocidad horizontal de 70 km/h, una autonomía prolongada de 49 minutos, un alcance máximo de 25 kilómetros y un sistema dual de sensor de cámara RGB y térmico, lo que les confiere plena capacidad operativa diurna y nocturna.
La estructura cuantitativa dispuesta en la compra —con una proporción de 80 unidades básicas frente a 4 avanzadas— responde a un esquema de formación profesional denominado “pirámide de instrucción”. Este modelo garantiza una base masiva de operadores capacitados en pilotaje básico, reservando los equipos de alta complejidad para el adiestramiento avanzado en sensores de visión térmica y reconocimiento.
Asimismo, la inclusión de insumos para el armado de plataformas añade una dimensión doctrinaria fundamental para la modernización del Ejército Argentino. El programa no solo enseñará el pilotaje en el aire, sino también el mantenimiento y ensamblaje de las unidades. Esta competencia resulta crítica en los teatros de operaciones contemporáneos, donde los drones pequeños constituyen un insumo de consumo cotidiano para las unidades de combate.
Esta iniciativa se suma a una serie de compras estratégicas con las que el Ejército Argentino proyecta el empleo de VANT en tres ejes concurrentes: vigilancia, instrucción y formación técnica. Previamente, entre fines de julio y comienzos de agosto, la misma unidad licitante publicó la Licitación Pública 0542/2026, enfocada en la adquisición de sistemas VANT multisensor de vigilancia, observación y reconocimiento equipados con cámaras ópticas de alta resolución, sensores infrarrojos, visión térmica, sistemas láser y navegación satelital.

En materia de adiestramiento académico, existen antecedentes directos como la Licitación Pública 1084/2025 de noviembre de 2025, destinada a incorporar equipamiento en los Liceos Militares. Esto dio continuidad al anuncio efectuado en septiembre por el Ministerio de Defensa sobre la distribución de drones en los Liceos Militares del Ejército Argentino, la Armada y la Fuerza Aérea. La capacidad operativa de estos sistemas ya ha sido puesta a prueba en adiestramientos en el terreno, como el ejercicio Biguá, documentado por Gordos Defensa a través de su publicación El Debriefing.
Finalmente, el hecho de que la Dirección General de Comunicaciones, Informática y Ciberdefensa (DGCICD) ejerza el liderazgo técnico ratifica que estas aeronaves no son consideradas meras herramientas aisladas, sino nodos integrados a la red de transferencia de datos y ciberdefensa de la fuerza. Al ser una licitación de alcance nacional, la medida impulsa de forma directa a la industria local registrada en el catálogo de empresas para la defensa del Ministerio de Defensa, consolidando el proceso de equipamiento y soberanía militar impulsado por la gestión de Javier Milei.





















