En paralelo, ambos países buscarán identificar proyectos para ampliar y rehabilitar la infraestructura ferroviaria, portuaria y fluvial que permita trasladar una mayor cantidad de producción hacia los mercados internacionales.
El principal anuncio financiero está relacionado con Argentina LNG, el megaproyecto liderado por YPF junto con la italiana Eni y XRG, de Emiratos Árabes Unidos. El Export-Import Bank de Estados Unidos presentó una propuesta preliminar por hasta USD 6.000 millones, aunque el financiamiento todavía deberá recibir la aprobación definitiva de su directorio.
El esquema general también podrá apoyarse en organismos estadounidenses como la DFC, EXIM y la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos (USTDA), además de inversiones del sector privado.
El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, destacó el entendimiento y sostuvo que la iniciativa permitirá conectar la matriz productiva argentina con los mercados occidentales mediante inversiones provenientes de Estados Unidos.

El Corredor Andes-Atlántico también fue incorporado a la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Global, y se integra a una estrategia estadounidense que ya cuenta con proyectos similares en otras regiones del mundo, como los corredores de Lobito en África, Luzón en Filipinas y el eje India-Medio Oriente-Europa.
La cooperación tendrá una nueva instancia durante octubre, cuando Landau y una delegación de funcionarios estadounidenses viajarán a la Argentina para mantener reuniones con representantes públicos y privados e identificar nuevas oportunidades de inversión.



























