A partir del nuevo sistema, cualquier taller que cumpla con los requisitos técnicos exigidos podrá inscribirse para realizar las inspecciones. La inscripción se hará mediante declaración jurada y los establecimientos deberán contar con un Director Técnico responsable, capacidad operativa, equipamiento adecuado y cumplimiento de los procedimientos vigentes de seguridad vial.
Los usuarios tendrán más opciones para realizar la revisión técnica, podrán elegir libremente dónde hacerla y accederán a un sistema más ágil, transparente y previsible. En los hechos, el esquema apunta a romper una estructura cerrada que durante años dejó a los automovilistas atados a pocos prestadores, con escasa competencia y márgenes reducidos de elección.

La normativa mantiene los criterios técnicos de control, pero modifica la lógica del sistema: en lugar de concentrar la revisión en plantas específicas, habilita la participación de talleres registrados, siempre que cumplan con las condiciones establecidas.
Si una jurisdicción no acompaña el nuevo régimen, sus ciudadanos no podrán acceder al sistema ampliado ni realizar la revisión en talleres o concesionarias habilitadas bajo el registro nacional. La provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, se anticipó en anunciar que no acompañará la medida.




















