Milei arribó a Tel Aviv durante la madrugada de este domingo y, como primer gesto de su agenda oficial, visitó el Muro de los Lamentos, uno de los sitios más sagrados del judaísmo. La escala tiene un fuerte componente simbólico dentro de la política exterior nacional, desde el inicio de su gestión Javier buscó estrechar lazos con Israel tanto en el plano diplomático como cultural.
La agenda del Presidente continuará a lo largo de la jornada con una serie de actividades clave. Entre ellas, se prevén anuncios vinculados al vuelo inaugural de la aerolínea israelí El Al hacia Buenos Aires, así como la firma de acuerdos bilaterales que apuntan a profundizar la cooperación entre ambos países en distintos ámbitos.
Uno de los momentos centrales del viaje será su participación en la ceremonia del 78° Día de la Independencia de Israel. Milei fue invitado a encender una de las antorchas en el Monte Herzl, un gesto de alto valor político y simbólico que refleja el nivel de alineamiento alcanzado entre su gobierno y la administración israelí.
El viaje se da en un contexto internacional complejo, con la guerra en Medio Oriente aún en desarrollo. En ese marco, y con el antecedente del atentado a la AMIA como uno de los episodios más graves de terrorismo en la Argentina, la presencia del mandatario en Israel y su encuentro con Netanyahu consolidan una señal clara de posicionamiento en política exterior y de compromiso con la justicia.
La estrategia del Gobierno apunta a fortalecer alianzas con países occidentales y reubicar a la Argentina en el escenario internacional, tanto por su afinidad política y económica como por su peso global. En ese esquema, Israel ocupa un lugar central, y la relación personal entre Milei y Netanyahu aparece como uno de los pilares de ese vínculo.























