
Desde UISE explicaron que el nuevo valor del boleto (que pasará de $800 a $1.280) se implementará una vez finalizado el trámite correspondiente ante la CNRT y la modificación en Sistema SUBE.


Las recientes crecidas del arroyo Buena Esperanza, que arrastraron barro y sedimentos hasta el centro de Ushuaia, coinciden con un período de obras intensas en el Centro de Montaña Martial. Técnicos consultados por este medio advierten que los movimientos de suelo en la cabecera de la cuenca podrían estar alterando la dinámica hídrica del sector.
Ushuaia17/11/2025
Radio FM Amistad


Las inundaciones de los últimos días dejaron una imagen que se repitió con inquietante familiaridad: calles cubiertas de barro, cordones obstruidos por sedimentos y cuadrillas municipales y de la DPOSS trabajando contrarreloj para liberar bocas de tormenta y restablecer el funcionamiento de la Planta Potabilizadora Nro 2. El arroyo Buena Esperanza —un cauce breve y empinado que baja desde el Glaciar Martial— volvió a desbordar con fuerza. Lo que sí resulta novedoso es la coincidencia entre estos eventos y el ritmo acelerado de obras en la montaña.
Según especialistas en gestión de cuencas consultados por este medio, la sensibilidad del Buena Esperanza hace que cualquier alteración en su cabecera pueda amplificarse rápidamente aguas abajo. “Es una cuenca muy corta y de respuesta casi inmediata. Si se remueve suelo sobre las laderas, si se compacta o se elimina vegetación, el efecto en el escurrimiento se siente de manera directa”, explica uno de los especialistas con experiencia en el sistemas de cuencas de Ushuaia. Ese diagnóstico adquiere relevancia frente al panorama actual en el Centro Invernal Martial, donde se realizan movimientos de suelo para las bases de hormigón, remoción de manto vegetal, tala de arbustivas en los últimos años, accesos y ampliación de pistas.
En la parte alta del desarrollo de la nueva infraestructura del centro invernal, los trabajos incluyen cortes de talud y explanaciones que modifican el perfil natural del terreno. A simple vista, son obras propias de la modernización de un centro de montaña. Para la montaña y la cuenca lindante, sin embargo, tienen otro impacto. Técnicos del ámbito ambiental señalan que estas intervenciones “reducen la capacidad de la ladera para infiltrar agua y aumentan la velocidad de escurrimiento superficial”, lo que facilita que el agua de lluvia arrastre sedimentos sueltos durante cada evento meteorológico.
Las consecuencias, de hecho, llegaron al casco urbano. Las crecidas de los últimos días no solo superaron niveles habituales, sino que transportaron material suficiente como para afectar calles céntricas, zonas residenciales y la boca de toma de la principal planta potabilizadora que tiene Ushuaia. Por ejemplo, uno de los especialistas que trabajó en las tareas de restablecimientos de los servicios posterior a la última crecida advierte que “cuando la carga de sedimentos aumenta, significa que algo está desprendiéndose en las partes altas. No siempre es posible atribuirlo a una obra puntual, pero sí indica un proceso de desestabilización en curso”.
El retroceso del Glaciar Martial suma otro factor que complejiza la situación. La pérdida de masa de hielo —señalan glaciólogos de universidades nacionales— disminuye la capacidad natural de regulación hídrica. Antes, la nieve y el hielo retenían parte del agua y la liberaban de forma gradual. Hoy, con más roca expuesta y menos amortiguación, las cuencas se han vuelto más reactivas. “Cualquier intervención en estas condiciones tiene un peso mayor que hace veinte años”, explica uno de los profesionales consultados.
Integrantes de la Reserva Hotelera de la ciudad han insistido en que las obras deben estar evaluadas permanentemente, más allá de la existencia de la presentación de la guía de proyectos aprobada en la instancia ambiental. Sin embargo, técnicos que participaron en evaluaciones similares señalan que la eficacia de estos estudios depende del monitoreo permanente, algo que —según reconocen fuentes del sector— no siempre ocurre con la regularidad necesaria. De allí que, la insuficiente información por parte de quienes realizan las obras contribuye a la desconfianza sobre las medidas de mitigación que se han realizado para evitar impactos negativos sobre el ambiente del sector, particularmente sobre la cuenca hídrica que forma parte del sistema.
Para los vecinos afectados por las crecidas, la discusión es menos técnica y más inmediata: calles anegadas, viviendas afectadas, cortes del servicio de agua potable y una sensación creciente de vulnerabilidad ante un fenómeno que podría repetirse. Pero detrás del operativo de emergencia que desplegó la DPOSS y el Municipio de Ushuaia, algunos de los especialistas interpretan que la última crecida es una clara señal de alerta sobre los impactos que se están produciendo.
“Los arroyos de montaña hablan rápido”, explicó un geólogo que fue requerido por este medio. “Cuando empiezan a bajar con más fuerza y más sedimentos que lo habitual, hay indicadores que están avisando que algo arriba se está moviendo más de lo que deberían”, concluyó.
Por esto mismo, de ahora en adelante deberían instrumentarse medidas de monitoreo para promover la estabilidad del sistema de cuencas que fueron afectados en los últimos días. Esto, porque las señales que se produjeron ya no pueden ser tomadas como meros caprichos del clima.
De allí que, las crecidas de los últimos días sugieren que el sector de montaña del Glaciar Martial está cambiando. La pregunta es si lo hace sola o empujada por obras que no siempre consideran la fragilidad del entorno.
Y la respuesta a esta pregunta —coinciden los especialistas— será determinante para el futuro de la ciudad.



Desde UISE explicaron que el nuevo valor del boleto (que pasará de $800 a $1.280) se implementará una vez finalizado el trámite correspondiente ante la CNRT y la modificación en Sistema SUBE.

Una reserva ambiental de gran escala busca consolidarse en Ushuaia, integrando tierras fiscales y privadas bajo un esquema de custodia firmado entre el Municipio y el grupo empresario del Hotel Arakur. El acuerdo incluye compromisos de inversión en servicios para visitantes, libre acceso peatonal y un mecanismo legal que impide cualquier intento de apropiación.

La senadora nacional de La Libertad Avanza, Belén Monte de Oca, cuestionó el debate sobre la ampliación del ejido urbano en Ushuaia y sostuvo que debe priorizarse la planificación de la ciudad, la provisión de servicios básicos como agua, cloacas y energía, y la resolución de los problemas estructurales que afectan a los barrios.

El operativo preventivo se realizó en distintos puntos de la ciudad y detectó alcoholemia positiva, faltas de documentación y un intento de fuga.

El ígneo tiene lugar en la calle Belgrano al 100 donde trabajan bomberos y policía.

El siniestro ocurrió en una construcción abandonada de chapa y madera sobre la calle San Martín. La estructura fue destruida por completo y el sospechoso fue aprehendido en el lugar.

Entre el 10 y el 21 de diciembre, casi 9.350 personas dejaron Tierra del Fuego rumbo al continente, mientras que los ingresos no alcanzaron a compensar la salida, según datos oficiales del Operativo Verano Seguro.

La modificación a la ley Provincial 1004 fortalece la capacidad de los hospitales y del Ministerio de Salud para cobrar facturas impagas. Incorpora intereses moratorios y punitorios atados a la tasa activa del Banco de Tierra del Fuego, amplía qué deudas se consideran título ejecutivo y consolida el apremio como herramienta clave para reducir la mora y mejorar la disponibilidad de recursos en el sistema.

Entre el viernes y el domingo, arribaron 19 cruceros con 10.617 pasajeros. Ingresaron 4.200 visitantes al Parque Nacional Tierra del Fuego y 2.737 personas fueron asesoradas en las oficinas de Turismo municipal. “Estos números reflejan la importancia del turismo como motor económico de Ushuaia”, apuntó la secretaria Viviana Manfredotti.

El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, realizó un balance político y estratégico tras la aprobación por amplia mayoría en la Legislatura provincial del traspaso de las áreas de YPF a la empresa estatal Terra Ignis, una decisión que calificó como “una gran noticia para la provincia” y como un paso decisivo para que los fueguinos “nos hagamos cargo de nuestros propios recursos naturales”.

La propuesta apunta a que los comercios detallen en los comprobantes el impacto de Ingresos Brutos y tasas municipales, para que el consumidor pueda conocer la carga tributaria real que paga en cada producto.